Sentimiento

Autora: Cecilia Maehara

Tengo el sentimiento de que, al despertar, me hace falta ese cálido abrazo que solías darme y me confortaba tanto.

Tengo el sentimiento de que nunca acabará esta agonía mía, recordando esos días que solíamos tener.

Las horas pasan y yo aquí sentada en un mar de recuerdos. La fortaleza que suelo mostrar se va derrumbando y mis lágrimas empiezan a caer… Sin embargo, me doy cuenta de que nada se detiene y no hay tiempo para lamentar.

Un sinfín de adversidades tuve que pasar para hoy entender que este sentimiento no revivirá jamás.


Otro poema sobre la vida

Autora: <a href=”https://usilios.com/mayra-camino” target=”_blank” rel=”noopener”>Mayra Camino</a>

Y la risa se pierde entre la hipocresía,
Como quien ha escuchado el mismo chiste por días
Pero aún mantiene una gran sonrisa.

Porque, pasado el tiempo de las caricias,
La soledad se aloja entre las sábanas tendidas.
Porque ninguno sacude su pasado
Y cada quien le pone el nombre al extraño.

Porque bailamos guiados por la locura,
Pero bebemos porque buscamos quitarnos las ataduras.
Porque cada uno ha sentido lo que es caer al abismo,
Pero pocos, realmente, han salido.

Porque estás cansado de luchar contra tu armario,
Porque un abrazo suena mejor que un trago,
Porque el llanto se te antoja más que unos labios,
Porque, en este punto,
O
Aprietas el gatillo
O
Sales fusilado.


Un poema sin nombre para quien el nombre lo es todo

Autora: Miura Fernández

Entre la elongación de las horas, la tortura del olvido y el goce de una lágrima sobre mi pómulo, se tiñen las dimensiones de mi ser en un denso luto. “¡Se ha muerto!” Grita una voz desde una esquina aislada, y efectivamente corroboro, al rato, que han fallecido la belleza de las flores, la fina melodía del arpa de Gabriel y el brillo níveo de la luna a través del ventanal de mi jaula alfombrada. ¿Qué hago ahora entre tantos cadáveres y lápidas? Estoy tendida en una suerte de exilio, mientras mi mente traza epitafios imaginarios para cada tumba y mi corazón terco se pierde en un rincón para evocar la sarta de suertes de un amor nunca más correspondido.

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Sobre muertos, recuerdos y un desierto

Autora: Miura Fernández

Entre la elongación de las horas, la tortura del olvido y el goce de una lágrima sobre mi pómulo, se tiñen las dimensiones de mi ser en un denso luto. “¡Se ha muerto!” Grita una voz desde una esquina aislada, y efectivamente corroboro, al rato, que han fallecido la belleza de las flores, la fina melodía del arpa de Gabriel y el brillo níveo de la luna a través del ventanal de mi jaula alfombrada. ¿Qué hago ahora entre tantos cadáveres y lápidas? Estoy tendida en una suerte de exilio, mientras mi mente traza epitafios imaginarios para cada tumba y mi corazón terco se pierde en un rincón para evocar la sarta de suertes de un amor nunca más correspondido.

Quiero saber yo también de aquellos rumbos que pudieron ser, pero no fueron; de aquél ayer que se encubó, pero quedó pasmado; por lo que abrazada a un pedazo de mi alma aún intacta, recorro las extensas llanuras de un desierto con el baño de sol sobre la piel y los costales del amor sobre los hombros, riendo y llorando en el trayecto cada una de mis (des)dichas. La estrella inmensa irradia con ira como los recuerdos castigan mi andar perenne, sin regreso ni miradas de reojo hacia el ayer de a dos.

El calor me hace desvariar y mi cuerpo cae rendido en el arenal, al tiempo en que una duna me toma en su abrazo ardiente. Y allí tendida, mis ojos viajan sobre mis muslos desnudos, descubriendo las huellas de tus dedos y los trazos de tu boca. Entre mis delirios llego a recordar que mi piel fue el papel donde se trazó nuestro amor y tu boca la lapicera indeleble que dibujó paisajes y garabatos por doquier.

Deslizo mis manos sobre la mi piel desamparada, mientras de las esquinas de mis labios emergen sonrisas, y acurrucada en tierra de nadie vuelvo a morir con sed de ti.


Un corazón lleno de anhelos

Autora: Stefanny Yábar (Soril)

Un corazón lleno de anhelos
Dueña de mil corazones, ilusión de la noche y sueño de un día.
Una sombra avanza… Va meses en esas andanzas y la vida no la espera. Eso la inquieta (la desesperación la invade y su corazón vuela), la va dejando sin esperanzas.
Intentos fallidos va recordando (muchísimos anhelos destrozados),
conoce muchos sentimientos vacíos y aislados … Y sí, ella tiene el
corazón blando y por eso va perdiendo esta guerra…